Aroma a café recién molido, que invita a compartirlo
en tacitas de porcelana.
Voces
extranjeras, que transcurren en el cotidiano mientras viven esta como su tierra.
Tango,
copas, luces, sombreros, escritorios con secretos.
Juguetes
pintados, trompos, pinturas, cucharitas de plata, caballitos de calesitas
Arte
brotando al compás de la música que pide permiso cabeceando, pa invitarte a bailar.
Vendedores
ambulantes, galeras sin conejos, sombreros de la habana, historias contada en vestidos de novia, que vuelan por
Dorrego.
Figuras
que en mármol dibujan otros países, como un gran libro de cuentos de esos que
leen las abuelas o las madres, por las tardes.
La
media paseandera del pie derecho y el botín
caminador del izquierdo buscando caballos …azules ,cobalto.
Después
de tanta caminata abre sus puertas El Federal,
Vermut
con ingredientes.. un sifón en la mesa y
miles de platitos plateados me devuelven
a mi infancia, a jugar.A mi abuelo y esa charlas de grandes, donde dirimíamos la
vida.
Conjunción,
alquimia, confluencia,
Uno
que busca, lleno de esperanzas…
Uno
que fue inmigrante y vino a hacer ”la América”
Uno
que hizo todo esto que somos... cuando se
Junto con otro.
Y
en el medio de esa locura, de la poesía ,
la irreverencia.., compartió orquestas de
violines y contrabajos ,Tardes de Tambores a los que acudimos , con el llamado.
Esa mezcla tan única, donde la reunión baila a
los compas de la armonía y me regala esos mágicas espacios que por siempre, habitarán
en mí.
(San Telmo,con
lo ojos de Jorgelina y las palabras de Trinydad)

