Casi no recordaba el olor de tu piel.
Casi había olvidado la sensación que me producía tu abrazo.
Casi había olvidado cómo era jugar con vos y competir por
los espacios, notas ,olores, sabores y dialectos.
Casi también había olvidado lo adorable de tu alma y La
ternura de tu espacio infinito.
Entonces… cuando se produjo el quiebre y las cosas dejaron
de ser casi…
La vida se abrió como una flor y quedé dulcemente sorprendida.
Volvieron a tomar el
té …las risas ,,, los abrazos de oso.. Los besos y en un sinfín de mimos me
encontré de nuevo…apreciando cosas que creía perdidas
Entonces pensé, que no prefiero los casis…salvo el dulce de
casis en tostadas con manteca.
Disfruto de encontrarte en este tiempo.
En este tiempo en que
nos volvimos grandes y yo aún ni me enteré
Por eso puedo jugar con vos a no serlo… a pelearte y hacerte
enojar y cuando me enojo yo … mejor ni hablar, es que yo no juego más cuando me
enojo.. Se ve que en ese momento crezco mucho y me olvido de las cosas que en
verdad son importantes.
Disfruto de este tiempo que no es casi lo que fue o lo que
no fue.
Disfruto de este tiempo en donde puedo decir que el amor
esta por sobre todas las otras cosas, y me ha permitido encontrarte y atesorar
estos instantes como salidos de un cuento sin tiempo
Y ahí me doy cuenta
de aquello que casi olvido…
Que el amor no es otra cosa
que ese instante,
El instante de ese abrazo después de tanto tiempo… de la
pelea, de la risa, de la ternura, del espacio de no vernos y el encuentro… que
el amor en todas sus formas hace que los días no sean grises ni de otoño, hacen
que las cucharitas se coman en la cama y las risas se compartan.
Que el amor sea para mi…
Mi- todo..... en mi.


