Sucumbir a tu entrepierna y desvanecerme.
Desparecer en el movimiento continuo
de un ir y venir acompasado de palabras.
Palabras susurradas, palabras envueltas de un aire dulce y furioso, palabras entrecortadas.
Saciar mi sed de desvelo como un vendaval de Enero
Piernas y bocas enfatizando el éxtasis.
Dominar la fiera.
Desorientarse, aturdirse,sentirlo todo,y no saber que sentir,
quedarse absorto sintiendo la exquisita vulnerabilidad
dibujada en pétalos que se abren y se entregan.
que se deshojan, como blancas margaritas.
Pétalos suaves que acarician y guardan una belleza sinigual.
No queda mucho más...
me es imposible resistirme
acontece la calma de cuerpos transpirados.
La entrega ha sucedido.Inspiro, profunda paz.
